No hay peor cliente que uno mismo, como publicista uno puede llegar a ser el peor cliente, consciente de tus capacidades siempre estas queriendo más es así como me he pasado años tratando de crear un logo para firmar los trabajos y siempre llego a resultados que podrían ser mejores, creo que ni la peor ejecutiva de cuentas podria ser tan cruel con mi trabajo como lo soy yo mismo. Pero he llegado a un punto donde la necesidad supera a la estética y la funcionalidad queda sola es dueña de la pelota.
Para facilitarme un poco las cosas acudí al baúl con imágenes favoritas y seleccione una que hace tiempo estaba dando vueltas en mi cabeza.
(imagen de gettyimages.com)
El tipo a caballo que no solo va galopando feliz tratando de alcanzar o quizás aventajar a la maquina, es así como me siento a veces, corriendo y tratando de alcanzar a la maquina, tratando de ganarle pero siempre relax nunca en su carril siempre a mi modo y por mis medios, el caballo como la imagen de libertad, compañero fiel, noble animal pero por sobre todo figura esencial desde mi niñez.
Bueno lo que hice fue tomar la imagen y transformarla y llevarla a su literalidad, desde ahí comencé a simplificarla hasta llegar a su versión mas abstracta quizás en otro momento este proceso hubiese sido innecesario pero como comenté anteriormente por ahora me urge la funcionalidad y con este efecto de figura y fondo aseguro bastante pregnancia.




